Costumbres que no quiero olvidar, consolarme escribiendo, dejar el estrés y la presión de lado.
Viajar por el mundo con mi imaginación, transformarlo como yo desee, creer en duendes, sueños y malabares del destino.
No resistí la tentación y salí al jardín del lugar donde estoy, sentí el tibio sol acariciándome, un lujo en estos días que hace frío, tome té calentito y aún con ganas de llorar - si no tengo ganas de llorar cuando escucho los Beatles, no soy yo - inevitablemente sonreí, recordé cuando escribía a mis ángeles y esa conección sin explicación me embargo igual que antes, la vieja sensación de estar conectada más allá de toda comprensión humana, luego de una particular semana en la que levantarme de la cama fue una odisea, en la que vi de golpe series, aprendí cosas nuevas y por supuesto me torture a mi misma indicando mentalmente mis innumerables fallos, ya que el verdugo más cruel y firme conmigo, soy yo misma señalando todo lo que podría haber hecho mucho mejor, indicando que debo dejar de lado, analizando mi situación mil veces y tratando de convencerme a mí misma que siente cabeza y deje de lado todo este asunto de internet, por el bien de mi hija y mio, debatiéndose en mi interior mis acciones del pasado, una cosa es lo que tu mente a nivel racional conoce y otra distinta es la que sientes en tu interior.
Hoy pareciera que mi hija percibió mis pensamientos, ya es toda una Srta., camino a la escuela, la mire de reojo - quise llorar - me cuestione si valió la pena tomar las decisiones que tomé en el pasado, de golpe y sin querer recordé su carita a los 8 años, el día que le dí la noticia que sus papas se iban a separar, recordé la noche que lloro y las preguntas que me hizo, me pregunté si era yo una desalmada egoísta? y sentí culpa, creo que todas las mamás del mundo sienten eso cuando se divorcian, es que acaso tengo derecho a pretender la felicidad a costa de qué? hice bien? fue correcto? y si me resignaba nomas? y en ese preciso instante en que trague mis palabras y comentarios, como si ella se hubiera percatado de mis sentimientos, me dijo: Mami te quiero mucho, espontáneo y cálido.
Igualmente cuando te separas, a la distancia puedo confirmar que algo dentro tuyo se quiebra muy profundo, no es algo que se realiza de la noche a la mañana, la separación física es inmediata, ordenar tu cabeza, acomodarse de nuevo es un proceso doloroso, te preparas para vivir un estilo de vida, y de pronto años después tu vida no es en absoluto lo que creíste sería, y es un proceso que involucra a familia, amigos y conocidos, primero tomas la decisión, asumes un dolor absolutamente imprevisto: FRACASO, decepción y pena por las personas que se ven arrastradas por tu decisión, luego empiezas a cuestionarte todas las cosas que viviste, buscas desesperadamente un responsable, tratas de encontrar un culpable y lo doloroso es que no hay culpables, son decisiones que suceden en la vida, luego enfrentas las consecuencias de esas decisiones: Las viejas y las nuevas decisiones, transitas en una sociedad haciendo caso omiso del que dirán, pero en el fondo hacen mella en tu interior, te importa, pero finges que no te importa, sacas fuerza de flaquezas y te muestras satisfecha y feliz, un día sin saber cómo ni porque el dique se rompe, lloras todo lo que quieres llorar, te enojas con nadie pero te enojas, reclamas, protestas y te deprimes, para entonces recordar que el tiempo es valioso y todo lo cura, hasta que un día el tiempo se hace interminable y te preguntas: Qué hice mal en mi vida? y cuando no hay un por qué y descubres que son: COSAS DE LA VIDA, te reconcilias con la vida, hasta que un aniversario, una reunión, un motivo cualquiera te recuerda algunas cicatrices del pasado y vuelves a empezar, te levantas de nuevo, te olvidas de tu edad, del qué dirán y te preguntas si vale la pena mantener tus ideales firmes, si es resignación o calma serena? si has madurado o has cambiado? te preguntas qué opina Dios y te sientes tranquila con él, pero no tanto con lo que opinen los demás, así que te educas en ¨que no te importe¨, pero vamos naciste en este continente, las costumbres son otras, entonces escribes un blog en internet y dices todo lo que te da la gana, te das permiso de ser depresiva y pesimista... aunque una sonrisa se dibuje en tu rostro en el mismo momento que te catalogas de pesimista y depresiva, al menos... si eras como era yo antes..... puro sonrisa y bromas.... así que más adecuado que nunca escuchar un tema de los Beatles, acaso fue Lennon el que dijo: La vida es eso que pasa mientras hacemos planes....