Rebelde
Infantil
Inmadura
Irresponsable
Terca
Sanguínea
He aquí escribiendo de nuevo a los desconocidos que nunca veré en mi vida.
Mis mejores amigos en el mundo, no tienen rostro, ni hemos cruzado palabra en la vida real, eso me gusta, no nos distraen tantos prejuicios de formas, niveles, estatus, hay magia en creer locuras en este siglo, cuando me extraño demasiado, cuando extraño mi profunda alma gitana y algo egocéntrica, hablo con mis amigos anónimos, con los que invento en mi mundo privado de la web, en mi Disneylandia privado, hecho a mi medida. Es todo como yo quiero - bueno menos la señal de internet -
Tengo frio todos los benditos días, el frío y yo hacemos una muy mala combinación, leo las noticias y me horrorizo con las cosas que pasan, suplico al cielo, al universo y a Dios que nos cuide, me compadezco y pregunto ¿Por qué? hasta que recuerdo, que no hay porque... es la naturaleza humana, son los males de este siglo, así que me concentro en encontrar lo bueno, en rodearme lo más que puedo de personas buenas,
Estoy sensible, por la música, por el frío, por gente que quiero, por gente que crece, gente que se va, por el futuro y el presente.
Tengo miedos a patadas, los venzo de a poco - como siempre -
Tengo errores y defectos, me resigno a la imperfección de mi ser.
Lo que no sé es si tengo anhelos, parece que pocos, creo que la realidad lo que hace es eso, suprime tus sueños, los va matando lentamente, te gana por cansancio, te anula con sus estadisticas y metricas, con la seriedad del mundo de los números, los números, siempre los números.... esos números que rigen la vida.
¿Cuánto ganas?
¿Cuánto pesas?
¿Cuánto tenes?
Nadie pregunta:
¿Cómo te sentis?
¿Cuánto tiempo tienes para charlar?
¿Qué te gustaría hacer o cambiar en el mundo?
Y de qué me sirve a mi saber, cuanto gana, pesa o tiene en el banco alguien, si a mi lo que me interesa conocer son otras cosas, ¿Que has vivido? ¿Cómo lo hiciste? ¿Qué sientes? ¿Qué te hace feliz?