lunes, 12 de diciembre de 2016

No lo sé, pero ojalá Dios que si...

En un blog mi alma y en el otro también, estoy sensible por estas fechas, o es más oportuno mencionar que siempre estoy sensible, pudiera llorar al escuchar música, pudiera llorar al pensar en el pasado y pudiera llorar al pensar en el futuro, pero definitivamente no tengo permiso de llorar en el presente, es un presente que me requiere firme, coherente, segura y activa, debo dar el ejemplo a una niña que ya es adolescente, cuyos sueños superan mis más locas fantasías, cuyo esfuerzo y tenacidad avergüenzan al más duro marinero de cualquier ejercito del mundo.

Una joven que me mira con sus profundos ojos color café, esperando verme bien, y una mamá que trata de fingir estar bien TODO EL TIEMPO, para darle paz, tranquilidad y estabilidad, y señores... por estas fechas que se acercan, en homenaje a la franqueza que debiera primar siempre, no siempre estamos estables, firmes o seguras, pasamos muchas vicisitudes, erramos a menudo, nos rendimos con facilidad y para nuestra buena fortuna con igual facilidad nos levantamos de nuevo, eso hacemos las mamás... eso hacemos las mujeres, por nuestra condición misma de mujeres, por nacer en este continente y en este siglo.

Tomamos nuestras debilidades y las convertimos en combustible para continuar, nos torturamos preguntándonos si estamos haciendo lo correcto, si no somos egoístas por perseguir sueños o ideales que quizás corresponden a una edad más temprana, nos justificamos diciendo que en aquel entonces el mundo era diferente.

Ya vez amigo de internet, yo quería un hogar, paz y tranquilidad, la vida no me dio más elección que salir al campo de batalla, sin herramientas y con un corazón volátil, vulnerable y pasional en perjuicio de quien escribe, he llorado más veces de la que he reido...

Y terminando el año, me pregunto desde lo más honesto y profundo de mi ser..

.¿Estaré haciendo bien?

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